Genial!!

Llevo más de quince años practicando yoga y en todo ese tiempo no había encontrado un centro tan acogedor, lleno de detalles que lo hacen muy agradable.. La frase del día.. tomarte una taza de té si te apetece.. la música relajante.. la luz de las lámparas de sal. El silencio exterior… Y la profesora excelente.. Cada clase es una experiencia diferente. Me encanta Mireia.